¿Qué es la uveítis?

Es la hinchazón e irritación de la úvea, una capa del ojo que se encarga del flujo de la sangre. Es un problema que puede tener consecuencias graves para la vista y debe ser atendido de inmediato.

Señora agarrándose la frente.

 

¿Qué causa la uveítis?

Se desconocen las causa específicas de la uveítis, sin embargo, en algunos casos puede estar asociada con otras enfermedades o infecciones en el cuerpo tales como:

  • Enfermedades inflamatorias sistémicas.
  • Un virus, como el herpes zóster, las paperas o el herpes simple.
  • Una lesión en el ojo.
  • En raras ocasiones, un hongo.

El tabaquismo aumenta la probabilidad de desarrollar uveítis.


Médico mostrando un pizarrón que dice

 

Síntomas de la uveítis

La uveítis puede afectar uno o ambos ojos. Los síntomas se pueden desarrollar rápidamente y pueden abarcar:

  • Visión borrosa.
  • Percepción de moscas volantes en la visión.
  • Dolor.
  • Enrojecimiento.
  • Sensibilidad a la luz.

Acercamiento del ojo irritado de una mujer.

 

¿La uveítis se cura?

La curación depende del tipo y el avance de la uveítis. En los casos que se detectan oportunamente es común que haya curación, aunque también pueden presentarse recaídas. Para los casos más graves, existe tratamiento específico para poder sobrellevar la enfermedad e incluso una cirugía puede ser necesaria.


Doctor revisando a paciente.

 

Tratamientos para la uveítis

La uveítis es una condición grave que puede dejar cicatrices en el ojo y debe ser atendida rápidamente.

Los tratamientos pueden incluir una o más de las siguientes medidas:

  • Usar gotas recetadas por un médico para reducir la inflamación y el dolor.
  • Consumir medicamentos orales o inyecciones si el médico lo recomienda.
  • Usar lentes indicados por el especialista.
  • Cirugía.

Médico oftalmóogo aplicando gotas en los ojos de un paciente.

 

Posibles complicaciones de la uveítis

Si no es atendida, la uveítis pone en riesgo al paciente de tener alguna de las siguientes enfermedades:

  • Glaucoma (aumento en la presión del ojo).
  • Catarata (opacidad del lente natural del ojo).
  • Neovascularización (crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales).
  • Formación de tejidos sobre o debajo del iris, conocidos por el nombre de sinequias.
  • Daños en la retina, incluyendo desprendimiento de retina y daño al nervio óptico.

 

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