Es un problema visual que hace que los ojos apunten en diferentes direcciones, también conocido como ojos bizcos o bizquera. Este problema puede ser permanente o aparecer y desaparecer de manera intermitente.

Es un problema causado cuando los músculos que mueven los ojos no trabajan de manera coordinada, haciendo que un ojo vea en una dirección diferente a la del otro. Cuando esto sucede dos imágenes distintas son enviadas al cerebro, que reacciona ignorando una de ellas, la del ojo más débil. Con el tiempo el cerebro puede aprender a ignorar de manera permanente la información enviada por ese ojo, perdiendo así la percepción de profundidad en la realidad.
En las personas que adquirieron la enfermedad en la etapa adulta, cuando sus cerebros ya fueron entrenados a lo largo de su vida para percibir las imágenes enviadas por los dos ojos, el estrabismo produce que vean doble.
Esta enfermedad es más común en personas que tienen las siguientes condiciones.
En niños:
En adultos:
Tanto en niños como en adultos, la herencia es también un factor que puede explicar la aparición de la enfermedad.
Este problema es detectable porque los ojos apuntan en direcciones distintas. Puede aparecer en niños recién nacidos o de temprana edad; los ojos pueden estar permanentemente bizcos o estarlo sólo a ratos.
En niños muy pequeños los ojos ocasionalmente se ven desalineados, sin que ello signifique que tienen estrabismo. Es más bien una condición formada por la estructura de su nariz y párpados. Un oftalmólogo es un profesional calificado para distinguir entre esta condición y el estrabismo real.

Si el problema se trata a tiempo sí es curable.
Dependiendo de las características del estrabismo, se pueden recomendar distintos tratamientos.
El primero es el uso de anteojos que ayudan a recuperar la coordinación entre ambos ojos.
También se puede corregir con parches o medicamentos aplicados sobre el ojo dominante, a fin de que el débil se ponga a trabajar.
Algunos casos necesitarán de cirugía para corregir el problema.

Si el estrabismo no se trata, la visión del ojo débil nunca será buena.

Le damos el diagnóstico preciso de su condición de salud visual en su primera consulta, por un solo precio: $800 pesos, que cubre atención inicial; consulta con un alto especialista (si su caso lo requiere, sin cargo adicional alguno) y los estudios necesarios (que se cobran aparte).
Si su caso lo necesita, le realizaremos un procedimiento (que puede ser una cirugía o una sesión de láser) en la fecha que usted defina. Garantizamos todos nuestros tratamientos por 2 meses, durante los cuales el Instituto atenderá cualquier complicación sin costo para usted por concepto de nuevas consultas o cirugías (no incluye el costo de los medicamentos).
Al día siguiente le haremos una breve revisión postoperatoria sin cargo alguno. Las siguientes revisiones tampoco tienen costo por un periodo de 2 meses. Si lo prefiere puede acudir con un oftalmólogo de su localidad para el seguimiento postoperatorio.
Los precios de nuestros procedimientos son menores al promedio cobrado en el país, incluyendo los ofrecidos por los hospitales de asistencia pública a las clases medias o superiores.