Es un mal que afecta a la mayoría de usuarios de computadoras y otros dispositivos con pantalla luminosa que irrita los ojos, distorsiona la vista y provoca una serie de malestares físicos.

Estar demasiado tiempo frente a una pantalla provoca alteraciones a la larga. Hay ligeros desajustes que por el intenso uso de la vista se vuelven un problema y una permanente molestia.
Si usted pasa horas y horas delante de la computadora, de la televisión o del celular es candidato a este síndrome.

El síndrome visual informático puede causar uno o más de los siguientes síntomas:
Usted puede notar los síntomas pero también prevenirlos, bajando la intensidad del brillo de la pantalla de su dispositivo, cambiando su posición corporal o disminuyendo el tiempo de exposición a la pantalla. Si nota que su hijo pasa mucho tiempo frente a pantallas coméntele estas recomendaciones y, si viene al caso, póngale reglas de uso.

La afección es temporal y con autocontrol y ejercicios es posible reducir los malestares y eliminar el síndrome.

El tratamiento es sencillo y puede incluir uno o más de los siguientes puntos:

No las hay.

Le damos el diagnóstico preciso de su condición de salud visual en su primera consulta, por un solo precio: $800 pesos, que cubre atención inicial; consulta con un alto especialista (si su caso lo requiere, sin cargo adicional alguno) y los estudios necesarios (que se cobran aparte).
Si su caso lo necesita, le realizaremos un procedimiento (que puede ser una cirugía o una sesión de láser) en la fecha que usted defina. Garantizamos todos nuestros tratamientos por 2 meses, durante los cuales el Instituto atenderá cualquier complicación sin costo para usted por concepto de nuevas consultas o cirugías (no incluye el costo de los medicamentos).
Al día siguiente le haremos una breve revisión postoperatoria sin cargo alguno. Las siguientes revisiones tampoco tienen costo por un periodo de 2 meses. Si lo prefiere puede acudir con un oftalmólogo de su localidad para el seguimiento postoperatorio.
Los precios de nuestros procedimientos son menores al promedio cobrado en el país, incluyendo los ofrecidos por los hospitales de asistencia pública a las clases medias o superiores.