Esta área, especializada en la vista de las niñas y los niños, atiende una amplia gama de problemas visuales, desde los sencillos hasta los más complejos, todo ello con un equipo de vanguardia y altos especialistas con amplia experiencia en su campo. Atendemos condiciones de la vista comunes en los menores como:

Además atendemos también padecimientos que no son muy comunes en los menores, como el glaucoma o las cataratas. En los casos de cataratas y glaucoma neonatales, canalizamos a su bebé con el área adecuada para su tratamiento en otra institución. Los recién nacidos son los únicos casos de problemas en la vista que no tratamos directamente en el Instituto.
Los ojos son órganos que se desarrollan a medida que su hijo crece y terminan de hacerlo cuando el joven deja de crecer, por ahí de los 20 a los 22 años. Muchos de los problemas de la visión aparecen en estos años y es ahí cuando se tienen más y mejores posibilidades de corregirlos. Los problemas que se solucionan en esta edad beneficiarán a su menor a lo largo de toda su vida.

Por eso es importante traer a su hija o hijo para que le hagamos una revisión oftalmológica, veamos el tamaño y forma de sus ojos, midamos su agudeza visual y descartemos que tenga cualquier problema que pueda poner en riesgo su vista.
La revisión toma poco tiempo pero produce grandes beneficios: en un solo día saldrá del Instituto con un informe claro y preciso sobre la visión de su menor.
Estos son algunas de las señales que usted puede notar con facilidad:
Las niñas y los niños son muy activos. Por eso lo mejor es que usen anteojos con armazón de plástico y lentes de policarbonato (un tipo de plástico) con un tratamiento que prevenga o aminore los rayones. Los anteojos de plástico son más resistentes y los lentes de policarbonato son más ligeros que los de cristal.

Para los chicos verdaderamente inquietos o que hacen deporte, existen modelos de anteojos con armazón que cierra por detrás de la cabeza, haciendo que sea más difícil que se les caigan.
Es muy importante que permita que ellos elijan su armazón, porque hace más fácil que se adapten a usar los anteojos.

Una vez que tienen los anteojos, el reto es habituarlos a su uso diario. Lo mejor es hacerlo de manera amable, recordándoles las ventajas para su vida diaria si los usan: ven mejor, no necesitan entrecerrar los párpados, y no tienen dolores de cabeza (al menos los producidos por la mala visión). También hable con sus maestros para ayudar a que sus compañeros se habitúen a ver su menor con anteojos y lo respeten.
Aunque los lentes de contacto son seguros, conllevan un riesgo: que su menor los use mal. La mayor parte de sus problemas están relacionados con la higiene y los hábitos con los que los niños los emplean. Si su hija o hijo va a usar lentes de contacto, asegúrese de que:
Las siguientes son las enfermedades más comunes que trata el área de córnea y segmento anterior.
Es un defecto de la vista causado por una córnea que en lugar de tener una forma redonda, tiene una cónica, causando que la luz que pasa a través de ella no se enfoque bien. La mayoría de los casos de queratocono se dan en la adolescencia, aunque también puede aparecer entre adultos. El primer tratamiento es con el uso de lentes de contacto. Casos más fuertes necesitan de cirugía (como el entrecruzamiento corneal o crosslinking) e incluso de trasplante de córnea. Detectar a tiempo el queratocono permite corregirlo con mucha más facilidad y efectividad.
La catarata es el proceso a través del cual es cristalino va haciéndose opaco. Afecta principalmente a las personas mayores de edad y se corrige con una cirugía en la que el cristalino se remplaza por un lente interno.
También llamado terigión, es un tumor no canceroso que se forma en la conjuntiva cubriendo la parte blanca del ojo. Puede causar ardor e incluso alguna pérdida de la visión si es que llega hasta la córnea. Se trata con gotas medicinales para que no sea molesto o, si se desea, puede quitarse mediante cirugía, para mejorar la apariencia del paciente.
También en esta área se tratan los cortes en la córnea causados por goles y accidentes, las quemaduras y la introducción de cuerpos extraños en el segmento anterior.
Le damos el diagnóstico preciso de su condición de salud visual en su primera consulta, por un solo precio: $800 pesos, que cubre atención inicial; consulta con un alto especialista (si su caso lo requiere, sin cargo adicional alguno) y los estudios necesarios (que se cobran aparte).
Si su caso lo necesita, le realizaremos un procedimiento (que puede ser una cirugía o una sesión de láser) en la fecha que usted defina. Garantizamos todos nuestros tratamientos por 2 meses, durante los cuales el Instituto atenderá cualquier complicación sin costo para usted por concepto de nuevas consultas o cirugías (no incluye el costo de los medicamentos).
Al día siguiente le haremos una breve revisión postoperatoria sin cargo alguno. Las siguientes revisiones tampoco tienen costo por un periodo de 2 meses. Si lo prefiere puede acudir con un oftalmólogo de su localidad para el seguimiento postoperatorio.
Los precios de nuestros procedimientos son menores al promedio cobrado en el país, incluyendo los ofrecidos por los hospitales de asistencia pública a las clases medias o superiores.